La Antidieta
Ensalada de
fresas y kiwi
Tiempo de
preparación: 10 minutos
Ingredientes:
2 naranjas, peladas y cortadas en rodajas
2 tazas de fresas en rodajas
2 kiwis grandes, pelados y en rodajas
1 plátano pequeño en rodajas
1 cucaharada de pasa de uva (optativo)
En una fuente
pequeña disponga un lecho de rodajas de naranja.
En un tazón grande, combine las fresas, el kiwi
y el plátano. Agregue las pasas, mezcle
suavemente y coloque todo sobre las naranjas.
Prepare la salsa de frutas (receta siguiente) y
échela cobre la ensalada o sírvala como
acompañamiento. La receta rinde 2 porciones.
Salsa de frutas
Tiempo de
preparación: 3 min. cada una
Sugerimos aquí cinco salsas diferentes, pero las
posibilidades son muchas más.
Preparar en licuadora:
1) 1/2 papaya, 1/4 taza de zumo de naranjas
fresco, y 1/4 de cucharadita de nuez moscada; o
bien
2) 1 plátano y 2 albaricoques; o bien
3) 1 plátano y 1/2 taza de fresas; o bien
4) 1/2 taza de zumo de naranja o manzana fresco y
6 a 8 dátiles descarozados; o bien
5) 1/2 taza de dados de piña y 1 plátano
Se sirve sobre la
ensalada de frutas, o acompañándola.
Batido de
fresas
Tiempo de
preparación: 3 minutos
Ingredientes:
1 taza de leche de almendras frescas (véase
receta siguiente)
2 plátanos
6 dátiles descarozados, o bien 6 fresas
Ponga en la
licuadora la leche de almendras y la fruta, hasta
que la mezcla esté espesa y cremosa. Si te gusta
menos espeso, usa 1 y 1/2 plátanos. Rinde 1
porción grande.
Nota: Estos batidos son nutritivos y constituyen
un sustituto excelente de los helados o de las
bebidas proteicas, como el yogur.
Leche de
almendras
Tiempo de
preparación: 10 minutos
Ingredientes:
1/4 taza de almendras crudas
1 taza de agua fría
2 cucharaditas de miel (optativo)
Las leches de
nueces y semillas se usaron durante siglos en
Europa y Asia. También las usaban los indios
norteamericanos, y aun hoy constituyen, en el
mundo entero, un sustituto fácilmente digerible
de la leche de vaca. La leche preparada con
almendras o semillas de sésamo es una fuente
excelente de calcio fácil de asimilar, y
además, ¡es deliciosa!
Blanquee las almendras echándolas en una sartén
grande con 2-3 cm. de agua hirviendo y
dejándolas hervir durante unos 30 segundos, con
lo que la piel se aflojará visiblemente.
Escúrralas y quíteles la piel (con la presión
de los dedos, la almendra saltará). Ponga las
almendras blanqueadas en la licuadora, con una
taza de agua fría, y hágala funcionar a gran
velocidad durante 2 o 3 minutos, hasta que se
forme una leche blanca y espesa. Si va a beberla
sola, cuélala en una colador fino. Si ha quedado
mucha pulpa, es que no la ha licuado el tiempo
suficiente. Si va a usar la leche en un batido,
no hay necesidad de colarla.
Los batidos son
ideales para terminar un día exclusivamente de
fruta, pero no son recomendados en ninguna
ocasión en que se haya comido además alimentos
cocidos.
Las notas contenidas en
tuabuela.com tienen la intención de servir sólo como
referencia, no como guía medica o manual para aplicarse
autotratamientos. Si usted sospecha que tiene un problema de
salud, solicite ayuda médica competente. La información de este
site tiene como propósito ayudarle a hacer selecciones con
conocimiento de causa acerca de su salud; no pretende servir de
sustituto de algún tratamiento prescrito por su doctor.
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